Menú Cerrar

Categoría: [Pare de sufrir, luche] Acera de en frente

En nombre de la democracia

No sé por dónde empezar. Quizás contándoles que antes de escribir esta columna he armado con cariño un ramito de margaritas, retamas y otras flores baratas para Amalia Pando, para mandarle un sobre con la colecta hecha entre nosotras, respondiendo a su llamado. Es irónico, tenemos una radio que ya nos cuesta mucho esfuerzo mantener, ¿qué hacemos respaldando otra? Muy sencillo, respaldamos la libertad de expresión, por eso el llamado de Amalia se nos hace ineludible.

Hay censura gubernamental múltiple en los medios, acá una clasificación preliminar:

– L@s funcionari@s públicos acuden únicamente a entrevistas complacientes, que son monólogos poco convincentes. Es un canon que atraviesa gobiernos municipales y gobernaciones. Esto ha contribuido a: acabar con la calidad de la entrevista como herramienta, bajar el nivel de diálogo y debate en la sociedad, unificar y homogeneizar el discurso, dicen lo mismo en todo lado sin que nadie les contradiga. Se comunican con la gente, pero la calidad de la comunicación es mediocre. Es eso lo que el ministro tiene que cambiar dinamizando el debate.

-La publicidad estatal funciona como chantaje y como censura al mismo tiempo. No es censura que se opera con tanques, sino con cheques, y no es necesario ya explicar una vez más esto. Es eso lo que el ministro tiene que cambiar, la pauta de publicidad estatal debe ser repartida en igualdad de condiciones, en el 100% de medios de comunicación legalmente inscritos. No es una utopía, el ingeniero Costas, cuando era presidente del Órgano Electoral lo hacía. Cada medio tenía asignada una categoría, de acuerdo a la cobertura técnicamente establecida.

-La publicidad estatal ha funcionado también como fuente de corrupción porque se han engordado fortunas. Queremos conocer las cifras, empezando por Abya Yala,  pasando por La Razón y terminando en ATB.

-No hay acceso a la información y eso también es una forma de censura. Cuando pides información te exigen cartas hasta cansarte, y la digitalización de la información en las páginas oficiales es tan parcial, que no llegas a saber ni el 10% de lo que como ciudadan@ tienes derecho.

Los medios estatales son gubernamentales, el ministro ha anunciado la pluralidad en esos medios, incluyendo a la oposición partidaria con representación parlamentaria, pero eso no sirve porque la oposición no refleja el inmenso universo de gentes con discurso propio que no están con el Gobierno, que tienen mucho que decir y que no accedemos a los medios estatales porque no estamos con el MAS

La comunicación de gestión que hace el Ministerio de Comunicación es una forma de propaganda electoral que carece de información de gestión, que únicamente cubre aspectos positivos, endiosa al Presidente y que se paga con nuestro dinero.

Como sólo aconteció en la dictadura de García Meza, estamos obligados a una cadena nacional para la transmisión del discurso presidencial, dure lo que dure; cadena nacional inservible comunicacionalmente, porque más ha contribuido esa medida a compararlo con el dictador y a gastar la cargosa voz del Presidente, que a difundir lo que piensa.

En una complaciente entrevista con Claudia Benavente, el ministro clasificaba a los medios de comunicación por su tamaño, como si los medios pudieran ser clasificados como si fueran chocolates o limones. Los medios no tienen tamaños, tienen públicos. En Bolivia hay tantos medios justamente porque somos una sociedad socialmente muy dinámica, porque no nos dejamos tapar la boca, por eso es que a pesar de la censura, a pesar de la insolvencia, a pesar de todo los medios de comunicación van creciendo, sobre todo en públicos específicos y en emisores específicos.

Radio Deseo es un ejemplo vital de ese proceso; la gente quiere hablar y ser escuchada en primera persona y si los medios mal llamados grandes no te dejan; entonces creas tu propio medio y crías de inmediato tu público, porque esta sociedad es así, inflamablemente rebelde y altamente comunicativa.

¿En un contexto así nos van a venir a exigir la difusión gratuita de propaganda para los partidos políticos en nombre de la democracia?

De antemano convoco al desacato e invito a una senda y deliciosa “barricada” a cuanto candidat@ en las próximas elecciones haya.

Compartir

Patapampa se respeta

Me río mientras veo a Revilla decir que ha decidido “resolver” el convenio con Toyosa. No ha sabido ni escoger el verbo bien, porque no hay verbo para decir que pretende borrar con el codo lo que ha escrito con la mano. La escena televisiva delata un Revilla que ya no atina a explicar nada con claridad ni lógica; evidentemente atrapado en su laberinto de mentiras, cree o quiere creer que somos estúpid@s.

¿O sea que Dockweiler, el dueño del teleférico, ha construido el millonario proyecto de  la estación de la curva de Holguín para Toyosa en vano?

El cinismo de gran tamaño del MAS ha logrado desestabilizar al Alcalde con un negocio en el que ellos también estaban metidos, como demuestra el video en el que Silva vota a favor del proyecto en el Concejo y la propaganda de Mi Teleférico, pagada con nuestro dinero, donde aparecen las torres promocionadas hace pocas semanas a página entera en los periódicos.

Por si fuera poco, todo esto sucedía mientras la Guardia Municipal correteaba vendedoras de ilegales bizcochos navideños y prohibía el asentamiento de vendedoras que cometían, en plenas navidades, el acto delincuencial de querer subsistir. Así nos lo cuenta  Cecilia Chacón, que despierta de su sueño de Bella Durmiente para hablar por primera vez, años después de haber avalado una gestión corrupta e irresponsable. Palabra oportuna que sale del barco cuando se está hundiendo.

¿Es eso hacer política? ¿Vender el río, contaminar la comida, enriquecerse, acceder a un puesto para desinformar y manipular, denunciar a conveniencia y cálculo?

Les aclaro en bloque que nos estamos dando cuenta -aunque nadie haya todavía ido a incendiar la Alcaldía-, les aclaro que nos estamos dando cuenta, aunque parezca que no. Este juego de corrupción no es entre buenos y malos, no es entre honestos y deshonestos, entre corruptos y santos; nos estamos dando cuenta de que el negocio de Toyosa es del MAS y de SOL.bo, conjuntamente. Lo único que no sabemos es a cuánto les toca.

 Podemos suponer que no es su único negocio, sino su método, su estilo de hacer política, por eso vivimos en un estado de asco permanente, en el que la risa queda bloqueada con las ganas de llorar y éstas, a su vez, con las ganas de vomitar.

Oponerse a Revilla no me alcanza porque pasará y se degradará antes que toda la basura contaminante con la que negocia. No me alcanza oponerme a Revilla para que el MAS aplauda y viceversa; quiero encontrar la puerta de salida de toda esa mugre a la que hoy llaman política.

Mientras soñaban en qué gastar su coima o qué departamento elegir en el bien nombrado World Trade Center, caído antes de ser gracias a la “maldición de las torres”. La contaminación del botadero causó un daño brutal a La Paz que parece haber despertado nuestras conciencias.

Resulta que el negocio con Toyosa, o si prefieren con Saavedra o si prefieren con TERSA, no ha sido disuelto, como nos dijo Revilla, y resulta que por ahorrarle dinero a la empresa pretenden hacer un botadero contaminante en Patapampa, sin estudio ambiental, ni información a  l@s vecin@s, comprando tierras por debajo de la mesa, y cavando por la noche para dañar un lugar repleto de ojos de agua, donde la escuela de la zona se llama Siete Lagunas, en homenaje al paisaje que la circunda.

La base de la propuesta de Patapampa es ahorrarle distancia a TERSA. Ahorran tiempo, volquetas, gasolina, choferes a costa de destruir lo que no tiene precio. Pisoteando la democracia municipal, pisoteando la voluntad de vecinos y vecinas, que tampoco tienen una junta vecinal que les proteja, porque los mal llamados partidos políticos, que deberían pasar a ser denominados “mafias corruptas”, han destrozado y parcelado también la representación vecinal.  Y aquí, simultáneamente, me refiero a las juntas vecinales clientelares que están con SOL.bo, como aquellas clientelares también que están con Jesús Vera, el tristemente célebre homofóbico masista.

Escribo para sumarme desde esta columna a la columna de mujeres de base que están dispuestas, desde Patapampa, Achachicala, Vino Tinto, Villa Pabón, Limalipata y toda la zona norte de La Paz, a defender el paisaje, el aire, el ch’iji, los árboles, los ojos de agua, porque eso, eso sí que es nuestro, trascendental e imperecedero.

[Leer en Página Siete]

Compartir

Dios padre todo poderoso

Una de las formas de paternidad más frecuentes es la paternidad ausente, la paternidad vacía, en la que la wawa escucha nombrar al padre como omnipresente y como figura principal de su vida, en la escuela y los medios de comunicación, pero lo experimenta como un ser ausente, como el que se fue, el que la rechazó, el que no aguantó, el que huyó abortando al hijo o a la hija ya crecida, apenas nacida o en pleno embarazo de la madre, como el caso de Rodolfo Machaca o Evo Morales.

Esa paternidad como vacío, como ausencia, como huida debería llamarse aborto paterno, una forma de aborto que se comete contra un ser humano existente y que no se penaliza, y que ni siquiera se nombra como tal. Esa es una de las formas de paternidad todopoderosa que ejerce el poder de negar al hij@ sustento, amor, dedicación, crianza y cariño.

Otra de las formas de paternidad es la que se considera “cabeza de familia”, cercenando la cabeza a los hijos, las hijas y la madre. No crean que es un apelativo ya superado; de hecho, el último Censo en Bolivia aún tomaba en cuenta esa categoría. La paternidad como cabeza de familia es una paternidad donde nadie más tiene derecho a su palabra y su visión propia de la vida, y la cotidianeidad y el padre está ahí, como cabeza para ser obedecido y visto como única voz de mando.

Esa paternidad también es una forma de paternidad todopoderosa que se atribuye su lugar en la familia como derecho incuestionable a la última palabra y como encarnación de la “ley”. Es desde esa visión que en la vida de las wawas la responsabilidad sobre ellas se masculiniza; la escuela habla de padres de familia, ignorando a las madres; el Estado habla de padres de familia y le atribuye al padre derechos sobre las wawas por encima de la madre. El apellido paterno es el derecho del padre de asignar un lugar social a la wawa.

Venimos luchando por el derecho de la madre de dar apellido a las wawas, porque el Registro Civil, bajo el comando del Tribunal Supremo Electoral, no ha creado el formulario para que una madre pueda inscribir a su wawa con su propio apellido como primero. Hemos solicitado a María Eugenia Choque, presidenta del Tribunal Electoral y responsable del Registro Civil, resolver esto urgentemente, pero, encerrada en su prepotencia, está desatendiendo una demanda tan fundamental, como es el hecho de que las mujeres que así lo deseen puedan dar su apellido a sus wawas y no tengan las wawas que ser nombradas con el nombre de un padre que las ha abandonado.

La paternidad todopoderosa es dar nombre aunque no des absolutamente nada más. El poder de nombrar como un poder masculino frente a la imposibilidad de las mujeres de dar nombre aunque den la vida.

El padre como hijo de Dios que está por encima de la madre no asume las tareas que se las atribuye a la madre, como es cuidar de la wawa, limpiarla, darle de comer, alzarla, criarla, curarla cuando está enferma, limpiarle los mocos y las cacas. Si el padre asumiera esas tareas de crianza, su rol como dios todopoderoso se diluiría en una cotidianeidad que el padre no quiere asumir por comodidad, pero también por poder. El poder de no ser madre que da la vida, sino de ser padre que manda sobre la vida y puede quitar la vida.

El hombre que mató a su compañera y a sus wawas en Yacuiba es el ejemplo trágico más reciente de ese padre que como último acto de mando mata. “No puedo mandar sobre sus vidas, entonces se las quito”.

Las mujeres ya le hemos dado la vuelta al mensaje cristiano y decimos: hágase en mi  voluntad. Los hombres le tienen que dar la vuelta también y poder entender que  todo feminicida se siente un dios todopoderoso, con el derecho de quitar la vida.

El día que cualquier hombre entienda la paternidad como algo a ganar, cargando en el aguayo la wawa, algo a ganar criando y limpiando mocos; el día que el mensaje cristiano de paternidad como mando, poder y obediencia sea superado por la historia ese día habrá paternidad.

Entretanto, lo que hay no es paternidad, sino patriarcado, que es, entre otras cosas, una  forma deshumanizada de reproducción de cadenas de mando que terminan en trágicas historias sangrientas de muerte, dolor y soledad, como la del mismo Jesucristo, que por obedecer a su padre se priva de gozar de la vida para morir sacrificado en su nombre.

Leer en Página Siete

Compartir