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LA ACERA DE ENFRENTE
El Balbuceante


Fecha de emisión 18 de Mayo, 2016

Balbuceo respuestas incoherentes en un examen elemental en la Comisión Mixta y no me sorprendería que ése haya sido su "mérito” mayor para ser elegido Defensor del Pueblo. Balbucear y no saber es una actitud que genera empatía en una Asamblea donde la mayor parte balbucea e ignora.

Demostró en su examen que no conocía el contenido de la ley marco del Defensor del Pueblo y no me sorprendería que ése haya sido también "mérito” para ser hoy electo como Defensor. Porque no saber, desconocer y ser mediocre es hoy un rasgo de un porcentaje altísimo de funcionarios públicos, cuya mediocridad resulta cómoda para el propio poder del MAS que está centralizado en poco más de una decena de personas que, sobre la base de la mediocridad del resto, controlan todo y funcionan como iluminados.

No es militante del MAS porque en ningún partido político existe militancia. No hay vida partidaria en el MAS, sino simplemente lealtades que se miden con una vara y éste cumple con esas lealtades y, seguramente, ése también ha sido otro de sus "méritos”. Cuando el MAS se hunda todos éstos reflotarán con el discurso de que no eran militantes, sino simpatizantes críticos, porque ni siquiera tienen la moral de un militante que se compromete ideológicamente. No son militantes, son menos que eso, son simples oportunistas y el nuevo Defensor es uno de ellos.

En su balbuceo usó todos los clichés que están de moda: saludó en quechua, mencionó el "vivir bien”, mencionó a los pueblos indígenas, mencionó el carácter plurinacional del Estado, mencionó los derechos de las mujeres y mencionó a todas las minorías. Prometió políticas públicas, aunque ese campo no tiene nada que ver con su cargo y, aunque se perdía en su retórica, porque no eran frases completas, de todas maneras sonaba a masismo.
Es abogado y cumple con esto con otro rasgo característico de los tiempos que corren: éste es un Estado cuyo monopolio lo tienen los abogados. Volvemos a la vieja tradición de los doctorcitos como los dueños del Estado, pero con el defecto de estar en el siglo XXI sin que otras disciplinas académicas puedan nutrir la vida social, sin que los conocimientos cotidianos puedan nutrir la vida social tampoco.

Ha sido funcionario público de alto rango sin haber probado jamás el sabor de la lucha social, sin haber conocido una marcha, un bloqueo, una huelga de hambre, ni protesta alguna. No sabe lo que es enfrentarse a la sordera y la indolencia del poder. Es heredero de la lucha de su padre, como hay muchos y muchas en el MAS que, mentando a sus padres y madres, se apoltronan hoy en algún cargo reclamando al Estado alguna deuda y pretendiéndose herederos de la lucha ajena.

Como funcionario público ya ha sido probado, ha firmado sin titubeos lo que se la indicado, no ha sido ni rebelde, ni librepensante, ni ha tomado iniciativa alguna, y ése es todo un mérito para ser en este Gobierno Defensor del Pueblo, Contralor del Estado, director de Defensa Pública, viceministro o cualquier otra cosa, porque, además, un cargo da lo mismo que otro.

Prometió no hacer informes, aunque los informes defensoriales ante la Asamblea Plurinacional son uno de los mandatos del Defensor del Pueblo. Esa promesa ha sido seguramente también uno de sus "méritos”; el Defensor inicia su mandato prometiéndole al Estado que podrá violar derechos humanos sin que esas violaciones sean consignadas en informe defensorial alguno.

Prometió no ser crítico con el Estado, porque como no conoce la ley del Defensor del Pueblo prefiere ignorar que el mandato de la Defensoría del Pueblo es justamente ése: criticar el abuso de poder del Estado frente a la ciudadanía. Prometió ignorar la ley que marca su mandato.

Con la elección de David Tezanos el MAS comete el mismo error que cometió el MNR de octubre del 2003; Evo hace hoy lo mismo que hizo Sánchez de Lozada hace 13 años.

Evo, que fue beneficiario de Ana María Campero; Evo que supo lo que era tener en un Gobierno represivo un Defensor de su lado, que supo lo que podía valer un Defensor que incomodara, que impidiera arrestos y juicios ilegales, un Defensor capaz de frenar estados de sitio. Hoy que está en el poder comete el mismo error que sus verdugos y se convierte en un verdugo que necesita un encapuchado para abusar del débil. Eso es el Defensor nombrado.


María Galindo es miembro de Mujeres Creando.