Menú Cerrar

Etiqueta: elecciones 2019

Más urgente que las elecciones

¿Sabías que después del caso de Gabriela Zapata y debido a la institucionalización de la irresponsabilidad paterna en las filas del MAS, cuando una mujer quiere inscribir a su wawa con el apellido del padre primero, sin la presencia del padre, no le dejan?

Le exigen la fotocopia del carnet del padre. Es el Registro Civil el que debería comunicarse con el padre y comunicarle que la wawa ha sido inscrita con su apellido, para que sea el padre el que si cuestiona esa paternidad haga el juicio.

Hoy las cosas se hacen al revés, cientos de miles de madres quieren inscribir a sus wawas con el apellido del padre para seguir un juicio por asistencia familiar y obtener la asistencia familiar para criar a la wawa. Por muy increíble que parezca, en este Estado patriarcal, es la madre la que tiene que hacer el juicio y es ella la que tiene que pagar el examen de paternidad en el IDIF. ¿Sabías que ese examen cuesta 2.000 bolivianos y es impagable?

¿A qué se debe tanta violencia contra las madres a favor de los padres irresponsables?

Se debe a que la madre en el Estado patriarcal es sospechosa de quererse aprovechar de un pobre padre irresponsable, que ha abortado con el aplauso del Estado wawas en todas partes.

¿Sabías que si una mujer con su wawa quiere sacarle su Certificado de Nacimiento ante este Estado patriarcal y ponerle por primero su apellido y por segundo el apellido del padre, l@s oficiales del Registro Civil le niegan la inscripción y no respetan su voluntad?

Aunque figura ese derecho en el nuevo código de familias, hace más de cinco años el Registro Civil no se ha tomado la molestia de sacar el reglamento y de hacer un formulario digital para que dicha forma de inscripción sea posible.

El Registro Civil depende del Órgano Electoral, encabezado por María Eugenia Choque. Nosotras nos cansamos de pedirle reuniones para que atienda esta negación de ciudadanía que sufren las mamás bolivianas, tratadas como máquinas reproductoras, sin voz ni derecho.

Todos los candidatos se han dedicado a negar a las mujeres el derecho al aborto en las primeras semanas del embarazo, como si eso fuera un horror; pero son incapaces de cuestionar la negación de la paternidad, que es una forma de aborto masculino a wawas nacidas o en edad escolar. Edades en las que esas wawas experimentan en su corazón el desprecio del padre.

Nos movilizaremos el 11 de octubre de este viernes rumbo al Registro Civil para exigir tres simples cosas:

Que el Estado haga un formulario electrónico para el Certificado de Nacimiento en el que la madre tenga el derecho de inscribir a su wawa con su apellido como primero.

Que el Estado haga un segundo formulario electrónico para el certificado de nacimiento, en el que la madre tenga el derecho de inscribir a su wawa con el apellido del padre, sin la presencia del padre. Y, por último, que si ese padre, señalado como tal, no quiere asumir esa paternidad, sea él el que tenga que hacer el juicio, pagar la prueba de ADN y hacer la gestión y el gasto; no la madre.

Se trata de una movilización por fuera del proceso electoral, porque ese proceso, como a la mayor parte de l@s bolivian@s, nada interesante propone.

Nos mueven cuestiones más urgentes que las elecciones. Queremos, además manifestar nuestra rabia por el maltrato que reciben las mujeres en los registros civiles, maltrato racista y clasista: las desinforman, no les explican, las tratan como si les estuvieran haciendo un favor, porque el primer Certificado de Nacimiento es gratuito y eso determina el nomeimportismo del funcionario que gana por certificado que emite.

El Estado entero funciona como si la familia nuclear patriarcal de papá, mamá e hijitos fuera la única valida en la sociedad; no se han tomado ni siquiera la molestia de enterarse de que ese tipo de familia es sólo el 25% de familias; hay otro 25% de familias en las que la mama es el eje de una familia con wawas, en la que el padre se ha largado, y el 50% restante es una pluralidad de familias en las que entran tíos y comadres, abuelas y sobrinos.

Para los partidos, lo que está en juego es el poder, para nosotras, lo que está en juego es nuestra vida, nuestra felicidad y nuestro espacio más básico. Por eso nos toca movilizarnos a pesar de las elecciones. Te esperamos, con muñecas, a las 9:00, en la Virgen de los Deseos, para hacernos sentir.

Compartir

El feminicidio como juguete electoral

La única auditoría jurídica realizada por el Parlamento boliviano sobre un caso de feminicidio se realizó a iniciativa de Mujeres Creando, en coordinación con el entonces diputado Manuel Canelas. Dicha auditoría tomó más de seis meses y determinó más de 10 injusticias cometidas por el sistema de justicia y la reapertura del caso de feminicidio de Isabel Pillco.

Esa misma auditoría nos sirvió como modelo para solicitar que la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Harvard se abriera a hacer un estudio sobre la impunidad en los feminicidios en Bolivia. Facilitamos para un equipo de doctorantes 100 casos, de los cuales fueron seleccionados ocho para hacer un análisis a profundidad. El estudio de la Clínica de Derechos Humanos tomó un año.

Ese estudio, presentado el 8 de marzo de este año, fue entregado en mano propia a Adriana Salvatierra, presidenta del Senado; Tania Sánchez, directora del Servicio Plurinacional de “la Mujer”, y Valeria Silva, presidenta de la Comisión de Justicia. En esa ocasión, Mujeres Creando solicitó por décima vez una comisión mixta de auditoría de los casos de feminicidio, con un presupuesto equivalente al de la comisión de los Papeles de Panamá, que costó 100 mil bolivianos.

Me reuní, a inicios de este año, con el ministro Canelas, insistiendo sobre el pedido. Le expuse la urgencia de hacer la comisión para que haga auditorías jurídicas, ojo no para hacer reuniones inservibles que revictimicen a las víctimas.

En el mes de agosto, Tania Sánchez se reunió en el Palacio, a puerta cerrada y sin prensa, con 10 familiares de víctimas, prometiendo acciones, reunión después de la cual ninguna supo más.

No hubo continuidad a lo prometido, sin medir lo que supone para cada una de esas familiares dejar sus tareas, revivir su tragedia y, sobre todo, ilusionarse con que serán escuchadas y habrá justicia para ellas.

Ahora se forma la dichosa comisión que propuso Mujeres Creando, pero se hace a última hora, en un clima parlamentario en el que tod@s atienden únicamente sus campañas electorales, a tan sólo dos meses de que acabe su gestión.

La dicha comisión no revisará expedientes, que es lo que se necesita; no habrá revisión caso por caso, sino que, después de haber usado como paisaje a las familiares de las víctimas, emitirán un informe, mal copiando las conclusiones de la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Harvard.

Dirán que han cumplido y se ocuparán de elevar esos informes inútiles, inclusive a nivel internacional, sin remediar la grave situación de impunidad.

Han usado como juguete electoral el cáncer de l@s niñ@s y hasta los incendios que ellos mismos han provocado; la perversidad electoralista no tiene límites éticos.

¿Por qué no usar, abusar, burlarse cruelmente de centenares de familiares de víctimas que no tienen justicia? ¿Por qué no tomar el asesinato de las mujeres como un pretexto más para hacer campaña electoral?

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral cuando realmente en tu visión política las vidas de las mujeres no valen nada.

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral cuando tienes mujeres en la representación política, como el caso de Adriana Salvatierra y otras que están para maquillar tu machismo y nada más.

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral si lo único que te importa es el poder.

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral cuando tu campaña está basada en el cinismo.

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral cuando desprecias el valor de la vida de las mujeres y te burlas del dolor de las madres, hermanas, amigas e hij@s de las mujeres asesinadas.

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral cuando tú también eres un machista que cometes continuamente violencia contra las mujeres y crees que esa violencia es legítima.

Es posible usar el feminicidio como juguete electoral cuando estás desesperado por ganar las elecciones no cumpliendo tus responsabilidades de Jefe de Estado, sino simulando de forma desordenada que lo haces, sin medidas profundas, a última hora y tratando en vano de tapar el hueco de tus propias responsabilidades no cumplidas con propaganda superficial, y políticas improvisadas.

Así como su cinismo no tiene límites, nuestra indignación tampoco.

Compartir